Lamentos Nocturnos
- Redirek
- 28 feb 2019
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Historia de terror real y parte de una leyenda popular.

En México, como mínimo una familia tiene una anécdota o historia sobre encuentros con este ser que, algunos consideran, mas que presagio, es causa de muerte
Dentro del colectivo humano, existen leyendas y mitos de seres, espíritus y demonios que habitan en la noche, deambulando, aterrorizando a propios y extraños. Algunos de estos son considerados presagios de muerte, siendo el mas recurrente, la aparición y el lamento de una mujer. La historia de este espíritu, conocido como “La llorona”, recorre todo Latinoamérica, siendo mas conocida en México, pero en otros países, como Irlanda, se sabe de espíritus de mujeres, como la Banshee, que recorren los lugares, lamentándose y presagiando la muerte. En México, como mínimo una familia tiene una anécdota o historia sobre encuentros con este ser que, algunos, consideran, mas que presagio, es causa de muerte, pues hay quienes dicen que su simple lamento puede provocar que el corazón de alguien se detenga de manera fulminante. México, como mínimo una familia tiene una anécdota o historia sobre encuentros con este ser que, algunos consideran, mas que presagio, es causa de muerte, pues hay quienes dicen que su simple lamento puede provocar que el corazón de alguien se detenga de manera fulminante.
La siguiente historia la relata un señor del lugar donde viven mis padres, que allá por el año 2005, cuando trabajaba como velador en la localidad, le tocó ver varias veces a una mujer de blanco que se deslizaba por la orilla del río. Pero cuenta que, de las ultimas noches en que trabajó como velador, estaba haciendo su rondín por una de las calles cercanas al cementerio, iba caminando por la avenida principal, apuntando con su linterna entre las casas para revisar que nadie se escondiera entre éstas, intentando robar; de pronto, comenzó a oír un lamento que más que bien parecía un susurro que venía con el viento, los escalofríos no se hicieron esperar, aunque él trataba de no darle importancia, repitiéndose a sí mismo que solo era el viento soplando entre los aires, y que los escalofríos eran solo por el frío aire nocturno, mientras avanzaba por la avenida. A los pocos minutos volvió a escuchar el lamento, dice que no es como la gente cuenta, el ya famoso grito de “¡AY MIS HIJOS!” sino más bien, un lamento desgarrador de una mujer que pareciera que pide ayuda. Escuchar ese llanto lo puso muy nervioso, pero siguió avanzando, fiel a su labor, cuando, de repente, por el rabillo del ojo alcanzó a ver algo que se movía, se volteó para apuntar con su linterna, cuando vio, de un callejón, a una mujer vestida de blanco que avanzaba flotando y con los brazos extendidos, sollozando, en su dirección. Dice el señor que en ese momento tiró su linterna al suelo y salió corriendo como “alma que lleva el diablo” hasta su casa, que estaba a escasas dos cuadras del lugar de los hechos. Cuenta la madre del señor que cuando lo vio aparecer en la puerta de la casa, estaba pálido, como si se hubiera topado con la mismísima muerte, cuando en eso ambos escucharon el lamento de una mujer, fuerte y claro. El señor no durmió, no comió y tuvo problemas para hablar durante una semana, debido al susto de toparse con “ella”.
Cuentan las leyendas que, cuando se escucha este lamento cerca, de una manera atronadora, es porque la llorona se encuentra lejos, pero que cuando se escucha lejos, entre mas lejos, mas cerca se encuentra ella. Un primo contaba hace sólo unos meses que, cuando salió de su casa a tomar el autobús para ir a trabajar, alrededor de las cinco de la mañana, estaba caminando a mitad de un puente peatonal cuando, de repente y sin previo aviso, escuchó el lamento de una mujer, como si le gritaran en el oído, acto seguido, mi primo comenzó a correr despavorido a su casa, dice que ni siquiera se detuvo a averiguar de donde provenía ese grito, pues dice que entre mas corría mas lejos se escuchaba, sinónimo de que el espectro se iba acercando a él.
Otro dato que proporcionan algunas de las leyendas es que La Llorona se siente atraída por mujeres que son maltratadas, o cuyos hijos acaban de morir. No estoy seguro de que tan cierto sea este dato, pero como anécdota personal, en una ocasión, acabábamos de dar una fiesta familiar en el patio de la casa de mis papás, y las vecinas nos ayudaron a recoger todo, y al terminar nos quedamos platicando y bromeando respecto a la fiesta, cuando empezamos a escuchar gritos de una mujer, nos quedamos callados, expectantes, hasta que vimos a los vecinos de los patios aledaños ir a casa de otra de las vecinas con lámparas y palos, entendimos enseguida que algo había pasado en aquella casa, un pleito marital supusimos, después los vimos pasar de vuelta. No le tomamos mucha importancia y seguimos platicando, hasta que, de repente, como a los diez minutos, escuchamos otro grito, mas como el lamento de una mujer, en un primer instante, creímos que era de nuevo la vecina, cuando lo volvimos a escuchar, se oía lejos, pero claramente se notaba que era distinto a lo que habíamos escuchado momentos antes. Bromeamos un poco al respecto, nos despedimos y comenzamos a guardar lo que faltaba, cuando entré a la casa, mi padre estaba sentado en una mecedora en la sala, muy serio, “Oye, ¿escuchaste el lamento?” le pregunté, y me respondió, “Si, fue La Llorona, métanse rápido a la casa”, fue lo único que dijo, así que fui a decirle a mi madre y hermanas que se apuraran. Entramos a la casa, apagamos todo y cada quien se fue a dormir. No platicamos al respecto sino hasta como una semana después, pero nadie vio ni oyó nada después de eso.
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Redirek
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